lunes, julio 30, 2012

imperitos al volante, peligro constante...



El fin de semana pasado estuve en un accidente automovilístico, estaba con mi novia parados en un semáforo en rojo cuando un golpe y una lluvia de vidrios nos sorpendió, el auto de atrás trató de retroceder e irse, sin pensarlo me bajé para ver a una chica asustada que explicaba que los zapatos de taco le habian impedido frenar.  Esas son la clases de impericias que provocan los accidentes, la chica no se sentía cómoda con esos zapatos e igual manejó...  Luego cuando llegó la policía la chica dio una versión diferente de los hechos...  hay que entender que casi todos los partes policiales en accidentes de tránsito presumen que hubo exceso de velocidad, y digo presumen porque nunca hacen los cálculos de marca de frenado ni nada de eso, pero, lo que nunca dicen es qué fue lo que provocó el accidente o le dan poca importancia.  Más o menos como cuando ponen que la muerte de la persona fue “infarto de miocardio” más conocido como ataque al corazón, así muchas actas de defunción indican que el corazón dejó de latir… pero realmente eso no indica la causa de la muerte.  A gusto y antojo de quien sea pudiéramos decir que la gran mayoría de Ecuatorianos sufren del corazón.  Esta mañana encontré una noticia de un siniestro que ocurrió ayer domingo.  A continuación un extracto de la noticia:

“Alrededor de las 09:00 de este domingo se registró un fatal accidente de tránsito en el intercambiador de la "Y", que dejó como saldo una persona muerta. Según los datos de las autoridades policiales, el vehículo liviano circulaba en sentido norte - sur, aparentemente a exceso de velocidad, invadió la vía exclusiva del metrobus y se impactó de frente con el pesado automotor. Producto del impacto, el conductor del vehículo liviano falleció. Los trabajos para retirar su cuerpo del interior del vehículo duraron cerca de dos horas.” 

En esta noticia se habla de que aparentemente el vehículo iba a exceso de velocidad, “aparentemente” eso explicaría que se estrelle con el metrobus, más adelante explican que el vehículo invadió la vía del metrobus.  Eso me parece mucho más importante, es decir, si yo me meto en las vías del tren con mi auto, así esté parqueado, el tren me va a destrozar.  Ese auto, nunca debió haber entrado a la vía del metrobus, al igual que es prohibido entrar a la vía del trolebus, es cosa de la energía cinética que lleva el gran vehículo.  Insisto que la impericia y el no saber manejar es la causa número uno de accidentes del Ecuador, conductores que hacen lo que les da la gana y que manejan de maneja arriesgada sin tener la habilidad.  En estos días de ley, veo que yo voy a 45-50km/h y el resto de las personas van a la velocidad que les gusta (hasta la policía sin sirenas va mucho más rápido e inclusive los políticos van a toda), también que se pasan los semáforos, rebasan en curva y mil cosas más que no se deberían hacer.  Yo al menos recuerdo cuando era niño que habían algunas cosas que no me atrevía a hacer,  por ejemplo no molestar al perro gigante del vecino, no comer frutos desconocidos, no romper vidrios, etc… 

La diferencia es que cuando creces, alguien te enseña a manejar, en mi caso fue muy riguroso esto de la manejada, todavía puedo escuchar en mi cabeza “no rebases en curva, por las direccionales, ponte el cinturón, no vayas tan rápido es área poblada, nunca sabes si se va a salir un perro,  dale paso a la señora que pidió paso, no le des paso al que se quiere colar, frena, etc”  Gracias a este entrenamiento puedo decir que no he tenido choques en mi historia como conductor y sé que manejo rápido.  Todos aprendimos a manejar de una u otra forma, sé que muchos aprendieron a la brava, es por eso que sugiero a las autoridades que se hagan exámenes de manejo y obviamente su respectiva capacitación para las personas que no aprendieron a manejar bien y retirar el documento de conducir si mismo no pueden manejar.  A mí por ejemplo me hubiera gustado pilotear un avión… pero nunca aprendí y por eso no lo hago… y por eso hay que tener muchas horas de vuelo para obtener la licencia.  Entonces, por qué no se hace algo similar??? Horas de manejo, hasta saber que la persona maneja bien, saber que se puede parquear en paralelo, que no va a rozar otros autos al hacerlo… Insisto, la impericia le gana a la velocidad, y hay que luchar contra la impericia, no poner más prohibiciones. Y despues de todo, la ley debería ser para todos.


Mañana será otro día, tal vez mejor que hoy... Qué me traerá el cambio de piel...

miércoles, julio 25, 2012

y sin pasar de tercera… a tercera…

 
Ubicado temporalmente en Cumbajersey (Cumbayá – Quito – Ecuador), subo cada mañana hacia Quito para ir a la oficina, puedo observar los paisajes más bonitos y algunos nevados, pero la parte que ya no me gusta mucho, es la de entrar en la ciudad y bajar la velocidad a 45Km por hora, ya que el límite de velocidad es 50Km… y me paso preocupado el resto del viaje viendo si me paso o no de la velocidad permitida…
Los últimos años he utilizado varias vías rápidas o atajos para movilizarme por la ciudad, pero son prácticamente inútiles debido a la restricción de la velocidad, de que me sirve utilizar una vía rápida de 6 carriles como la 10 de agosto si no puedo conducir más rápido en ella? Para qué sirven los pasos deprimidos que permiten ahorrar las semáforos si el máximo de velocidad es 50Km… las autoridades dicen que son normas internacionales, me gustaría entender la lógica, además se debe diferenciar entre la velocidad en ZONA RECIDENCIAL (que son muy bajas) y la de CIUDAD.  En EEUU tienen 15-45 MILLAS en la ciudad… y en carretera internacionalmente: UK 112km/h (70mph), Spain 110km/h (68mph) until June 2011, Germany 130km/h (81mph) but no limit in some areas; France, Italy 130km/h ; Irish Republic, Portugal, Netherlands 120km/h (75mph); Denmark, Lithuania 110 or 130km/h; Sweden 110km/h , Cyprus 100km/h… Supongo tenemos la velocidad de carretera de Chipre y la de ciudad de EEUU pero en Km… algunas autoridades parecen creer que es lo mismo una milla que un Km. Fuente: http://www.bbc.co.uk/news/world-europe-12663092 

El gobierno actual ha construido carreteras de primer orden, de concreto y de varios carriles, con el peralte adecuado y nuevas rutas para viajar por el país, pero, PERO… no las podemos utilizar a más de 100Km, ya que 101Km/h ya implica multa y pérdida de puntos de la licencia y si la velocidad es mayor hay pena de prisión… un país donde el asaltante a mano armada si roba menos de $600 no va preso, pero si uno va rápido sí va preso…

Esta medida de los límites ridículos de velocidad pretende aminorar la cantidad de accidentes en las vías, mi pregunta es: ¿acaso creen que ese es el problema? La velocidad es el problema? Cómo es que en Alemania pueden haber carreteras sin límites de velocidad y no tienen tantos siniestros como nosotros??? Cómo en EEUU hay autopistas donde el mínimo de velocidad es un aproximado de 70Km/h y no se chocan tanto como nosotros proporcionalmente???  La razón es simple, acá durante mucho tiempo se regalaron licencias de conducir a cualquiera, sepa o no manejar, nunca se hicieron pruebas de manejo prácticas, ni escritas ni nada.  La gran mayoría de accidentes en este país corresponden a IMPERICIAS no a la velocidad, choques a mínima velocodad pero intentando adelantar en curva, invadir vía, etc.  Debemos EDUCAR las personas que manejan, no dejar que manejen porque hacen paros y marchas.  No todo el mundo debería manejar, “Internacionalmente” como dicen las autoridades, se deben realizar exámenes para poder manejar, teóricos y prácticos.  Esa debería ser la manera de hacer las cosas a nivel "Internacional". Se debería hacer una campaña de CAPACITACIÓN masiva para todos los conductores.  Y bueno hasta que eso pase... seguiré manejando a 45Km/h  y soñando con calles en las cuales se pueda manejar a 65km/h y pueda pasar a tercera marcha.

Mañana será otro día, tal vez mejor que hoy... Qué me traerá el cambio de piel...

viernes, enero 13, 2012

pienso, luego existo...


Mientras manejaba a la oficina me quedé un buen rato detenido por el tráfico infernal de esta ciudad. De repente veo por la ventana una chica asiática caminando con una sonrisa que ilumina el día. Intento ver hacia dónde sonríe, pero no hay nadie. Ella simplemente está feliz, abre sus brazos y corre con una alegría contagiante. Sonrío y pienso en cómo somos en nuestro país, siempre con miedo del qué dirán los demás. Trato de imaginar el origen y se me vienen algunas cosas a la cabeza, pero abandono ese pensamiento y me quedo pensando en la fortaleza de las mujeres. Pienso en las mujeres de mi familia, las mujeres que conozco, y en general en el género femenino. Uno que durante mucho tiempo no ha sido tratado como se merece, de manera justa. Como hombre me siento responsable.
Yo no hice al mundo de esta manera, pero para mí sería muy complejo eso de vivir en un mundo donde la Diosa hubiese mandado a su única hija al planeta, donde en los billetes únicamente pudiera ver los rostros  de las libertadoras, un mundo donde el voto del hombre tuviera menos de 100 años, un mundo en el que se catalogue a los hombres por su físico y no por su capacidad, un mundo en el que un hombre ha llegado al poder en Argentina luego de la muerte de su esposa y que hoy le inventan mil rumores por el simple hecho de ser hombre.
En mi familia hay muchas mujeres y todas son personas admirables, al menos para mí, cada una con sus características que las hacen únicas. Temperamentos fuertes, simpatía, sabiduría, humor, mezclas explosivas, locura y encanto, ternura y belleza. Mi abuela paterna nació en la primera década del siglo 20 en un Ecuador donde las mujeres no podían votar y cuando tuvo cerca de 25 años se permitió el sufragio a la mujer, en 1929.  Mi abuela materna tuvo que cambiarse a un colegio estatal para poder terminar la secundaria y con mucho esfuerzo llegó a la universidad para estudiar Filosofía. Eran otros tiempos, muy difíciles para las mujeres.
Y siguen siendo. En muchas partes del mundo las mujeres tienen menos derechos. En nuestro país podemos ver en diversas instituciones que las mujeres llevan uniforme y los hombres no; impulsadoras mostrando un producto, pero no impulsadores; un país donde una hombreriega es una mala mujer y un mujeriego es casi un héroe.  El problema es ese doble estándar en el que vivimos.  
Las mujeres son fascinantes, han tenido una historia dura, complicada, y creo que es nuestra responsabilidad mantener las cosas bien, buscar igualdad en derechos reales. Lastimosamente, de vez en cuando aparece una suerte de heroínas que son nocivas y botan a la basura los últimos 100 años de lucha de los derechos de la mujer. Me da rabia y malestar escuchar a mujeres que aceptan el machismo y hacen propuestas machistas para segregar a las mujeres, ponerles etiquetas y calificativos, diferenciándolas de los hombres luego de tantos años de lucha. Una concejala quiere formar una diferenciación entre los taxistas y califica a su propuesta de “taxi rosa”. Supongo que no los va a pintar de rosa, pero esa calificación hace una diferenciación sexual de los conductores y me parece discriminación a la mujer. Tantos años luchando por la igualdad entre hombres y mujeres para que una mujer tome una acción retrógrada y las quiera volver diferentes. Pienso en las primeras mujeres que decidieron ir a trabajar a las fábricas, ellas no pidieron ninguna diferenciación, se ganaron un espacio en las industrias a pulso. O las primeras mujeres en las universidades. Pienso en mi madre y en cómo con esfuerzo dejó de ser ama de casa para hace unos años alcanzar su doctorado. Es  increíble que una asambleísta apoye y se sienta emocionada por saludar con un mandatario a quien no le puede dar la mano. Me pregunto si fue para esto que salió mi abuela a protestar en su tiempo? Para esto muchas educadoras cambiaron la realidad de las comunidades? Conozco muchas mujeres que se han ganado su puesto a pulso, sin pedir ayuda y sin pedir diferencias. Lo único que piden es respeto.
Las mujeres son fascinantes. Aunque nunca podré entender su manera de pensar, las seguiré admirando por la capacidad de hacer lo que hacen, de la tenacidad con la que defienden a sus hijos, de la capacidad y calidad de su trabajo, por las desigualdades que han tenido que afrontar, por poder hoy en día realizar cualquier profesión, labor, carrera, vida que se propongan. Por ser madres, hermanas, abuelas, primas, tías, sobrinas. Por ser mujeres, por ser como son. No dejemos que nadie, menos algunas mujeres, boten tierra a los avances en igualdad de los últimos 100 años. Los hombre y mujeres tenemos la misma capacidad y derechos.

Mañana será otro día, tal vez mejor que hoy... Qué me traerá el cambio de piel...

viernes, enero 06, 2012

la monarquía del siglo 21...



Es temprano y me levanto, hace un buen frío, por suerte no cae nieve en este país, pongo a pasar café y enciendo la televisión para ver noticias y veo lo mismo de siempre, quejas, mensajes incompletos, defensas absurdas, mentirosos compulsivos y uno que otro personaje atinado. Hoy en día veo rostros de políticos jóvenes que en un futuro serán candidatos a la presidencia, están trabajando para eso. Han cambiado su forma de ser, hoy enternados le hablan al país, el país del alzhéimer crónico, nos olvidamos de todo, simplemente espero que cuando les llegue su hora no se vuelvan parte de la monarquía del siglo 21 y recuerden porque se prepararon tanto.


Desde hace unos años hago una analogía entre el comportamiento de las personas con el comportamiento de los miembros de las grandes haciendas latinoamericanas. Trabajadores, capataces, parientes del terrateniente, el hijo del patrón y mil personajes más que se los puede analizar en cualquier libro de GGM o en los libros de otros literatos latinoamericanos. La hipocresía, la gente servil, la prepotencia de los que tienen una pizca de poder, los chismes y los informantes del patrono, los lambiscones, los vagos, los charlatanes que simulan que trabajan, los parientes, los trabajadores incansables, los sumisos, los revolucionarios, los rebeldes, el doble estándar.

Pero claro me permito a breves rasgos describir que lo que se vive en este país ya no es sólo la gran hacienda, hoy en día lo que se vive gracias al gobierno es la monarquía del siglo 21, con nobleza, feudos y todo. Veo cómo un monarca que fue un revolucionario hoy en día viaja en una caravana de 4 autos blindados, que recorren las vías de la ecovía, sin que nadie lo vea, como los reyes franceses en sus carrozas, deteniendo el tránsito, los buses cargados de gente se detienen para darle paso al monarca y su guardia. Y como antaño, cuando un pariente de la nobleza no se portaba a la altura de la corte, lo mandaban lejos, en épocas de la monarquía los mandaban al nuevo mundo lejos de la corte, a algún sitio donde esté ocupado y lejos para avergonzar a la corte, allá podrían ejercer su poder como comendadores o cualquier otro nombramiento. Hoy en día los mandan a misiones en países lejanos hasta que se calmen las aguas o los mandan a ministerios pequeños para que recapaciten.


Hace años tuve la oportunidad de conversar con él, no andaba en caravana, me lo encontré a pié en un colegio, un hombre sonriente y tranquilo, bromista, conversamos poco estaba apurado. Hoy veo personas que parecen salidos de la corte francesa de Maximilien Robespierre, que con pretexto de la revolución se embebieron de poder, revolucionarios y activistas que hoy en día visten de channel y armanni, que no van a ningún sitio sin chofer o volar en primera, ahora son parte de la nobleza, van en carroza y cochero, viajan con todo un grupo de sirvientes y esbirros; y tal como solían hacer los nobles, hacen lo que les da la gana, y nadie les puede decir nada, como los jóvenes amos en las haciendas de la Norteamérica que se mostraba en La Cabaña del Tío Tom.


Es así como vemos, como los impuestos crecen cada día más para mantener la vida de los nobles, como en la Inglaterra medieval fantástica de los trovadores de los 1000 y pico, los nobles se salen con la suya, al que es verdaderamente rico no le pasa nada, el sheriff de Nottingham oprime a los insurrectos, los pobres viven con miedo y pagan cada vez más, y si alguien se opone a esto, no lo ven como un manifestante, lo ven como traidor o contra-revolucionario, esta es la época que nos ha tocado vivir, y hay dos cosas que me llenan de nostalgia, primero que no tenemos a Robin Hood para ayudarnos y segundo que el Rey Ricardo nunca volverá de las cruzadas a poner en su lugar a su hermano el Príncipe Juan.


Me pregunto, ¿Qué hubiese sido necesario para que el Tío Tom se volviera esclavista?, para que Robin Hood reclamara la corona y contratara al sheriff de Hottingham para amedrentar a sus opositores… yo supongo que eso nos lo podría contestar Maximilien Robespierre, cómo de revolucionario pasó a semi-dios. El poder no corrompe, el poder cataliza nuestra verdadera naturaleza. Eso explicaría porque los revolucionarios usualmente se terminan convirtiendo en lo mismo contra lo que lucharon. Como en el libro Animal Farm de Orwell, los cerdos terminan vestidos como humanos…


Mañana será otro día, tal vez mejor que hoy... Qué me traerá el cambio de piel...

jueves, noviembre 10, 2011

el teléfono celular...

Llego a casa de mi hermana de visita, saludo con mis sobrinitas y empezamos a conversar, de cómo va el trabajo, la vida, el clima, la política y mil cosas más.  De vez en cuando mi sobrina sube la cabeza para contestar algo, el resto del tiempo vuelve a su postura cómoda de leer en su smartphone alguna cosa que le parece cómica o muy interesante.  De repente se me cruza por la cabeza decirle “enana vas a conversar con nosotros o con tu teléfono?” a modo de burla, luego me quedo callado y pienso en lo que me decían mis padres y maestros en cuanto al bendito walkman… guardé silencio y la dejé en paz… 
 
Se me vino a la cabeza las mil veces que me preguntaban que para qué tenia el un audífono puesto y el otro no… simplemente contestaba que era para poder escuchar lo que decía el resto.  Y claro los escuchaba pero con música del otro lado.  Recuerdo las clases con algo de música y las reuniones también, es ahí cuando se me ocurre que los adolescentes de hoy no están embobados con los teléfonos… y me puse a pensar en mi adolescencia y en la de mis primos y amigos… éramos chicos que salíamos a la calle a jugar pelota, a patinar, a andar en bicicleta, en fin a salir de casa, reunirse con otros, tener amigos de barrio.  Las hermanas, primas y amigas pasaban largas horas encerradas en su cuarto hablando mil horas por teléfono.
La verdad creo que no pasábamos mucho tiempo entre adultos, eso era aburrido, muy aburrido.  Ahora como los chicos ya no salen en mi humilde opinión por la cultura de miedo en la que vivimos, así pues, su escape es mental, supongo… juntos “en teléfono por no decir en espíritu” con sus amistades, comentando cosas, conversando, cosas que antes hacíamos en vivo y en directo y que hoy no pueden hacer juntos por problemas de distancia, horarios o seguridad. 

Me parece injusto que se crea que los adolescentes están alienados por usar sus teléfonos, simplemente son adolescentes, esa linda etapa de la vida donde las cosas más simples pueden ser el causal de la tragedia más grande.  Cuando el no saludar a una amiga podía hacer que se enoje, cuando no podías salir de casa hasta no tener el peinado que más te gustaba, y a pesar de lo que dijeran en casa tú te veías mal y ya no querías salir a la fiesta o salir en las fotos, o cuando un permiso no dado podía arruinar por entero tu vida… por suerte la adolescencia no se repite…


Mañana será otro día, tal vez mejor que hoy... Qué me traerá el cambio de piel...