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miércoles, enero 23, 2013

Ricardo Maruri Castillo... el tío rick...



Día soleado en UIO, esos días que tienen medianas emergencias laborales, en eso llegó un mensaje de chat de mi primo Hernak que me cambió el día: “mi abuelita me acaba de llamar, Ricardo falleció”, pensé que me iba a dar algo, tomé el teléfono, primero llamé a MAT49 (Ma. Augusta mi novia), luego llamé a mi hermana y a mi madre, ellas lloraban al teléfono mientras me decían que iban para GYE.  Arreglé algunas cosas en la oficina y me fui a casa, no estaba bien.



Quien es y fue Ricardo Maruri, al menos para mí y desde mi óptica, fue un hombre sabio al que algunas personas le pusimos atención y pudimos aprender de él.  Hace muchos años empecé a ver películas, el tío Rick me llevó algunas veces al cine Inca en el barrio del centenario GYE en los 80’s, íbamos a pie, eran otros tiempos, gracias a él en los 90’s me hice fan de Stanley Cubric y vi muchas películas de cine clásico y de culto.  Pasaron los años y cada vez que conversaba con él, en cada conversación aprendía y conocía un poco más de todo, cualquier tema, el principio el tema de las películas, con el tiempo la música. La música Brasilera, Chico Buarque, Tom Jobim, etc. 



Para una persona como yo que nunca he estado bien adaptado a la sociedad conversar con él era como una suerte de oasis, me escuchaba, siempre me recomendaba nuevos libros, desde Aristóteles hasta Welches.  Conversar y conversar al compás de las cervezas, conversando del paisaje, de la belleza del árbol de grosellas, de la vida, de cómo se comporta la familia, como actuamos nosotros, etc.



Llegó un día en el que podíamos comparar música, recomendarnos libros, una conversación más de amigos, ya no tanto de Jedi y Padawan, conversaciones que se extendían por horas, y siempre me impresionó que a pesar de todo su conocimiento y reflexión, siempre se mantenía humilde, cual maestro taoísta… eso siempre me impactó, eso y sus bromas inesperadas que hacían que una conversación densa tome un respiro.  Tomamos mucha cerveza, y gracias a él aprendí una de las lecciones más importantes de mi vida “no puedes cosechar todo el tiempo” refiriéndose a una frustración creativa que tenia, un bloqueo, y me comentaba que necesitaba tiempo para sembrar nuevos conocimientos y tiempo para que se maduren, luego de eso podría volver a crear. 

reunión oct 2012.  De Izq a Der. Ricardo, Hernán, Mónica, Paula, Gabro y Pablo.
 Tomada por MAT49.


Interesante y brillante, nunca me juzgó por nada, la risa contagiosa, el sarcasmo preciso en el momento exacto.  La generosidad, la sensibilidad, el cariño y mil cosas más.  Cosas negativas como tenemos todos, pero para mí lo positivo siempre pesó más, pensaba en él como F. Hölderlin un poeta que fue reconocido muchos años después de su muerte, como si hablara con un nuevo filósofo, disfrutaba de sus reflexiones, vernos como humanos, vernos como pensadores, yo tratando de arreglar el mundo y él mostrándome que “el mundo es lo que es” y que aprenda más tolerancia.  Un hombre bueno, un alma noble, un caballero, un maestro, un tío y un amigo.  Gracias y nos volveremos a encontrar.  Y como me dijo Evita, a personas como tú no se las llora, se celebra el haberlas conocido.    
 

Mañana será otro día, tal vez mejor que hoy... Qué me traerá el cambio de piel...