Día soleado en UIO, esos días que tienen medianas
emergencias laborales, en eso llegó un mensaje de chat de mi primo Hernak que me cambió el día: “mi
abuelita me acaba de llamar, Ricardo falleció”, pensé que me iba a dar algo,
tomé el teléfono, primero llamé a MAT49 (Ma. Augusta mi novia), luego llamé a mi hermana y a mi madre, ellas lloraban al teléfono
mientras me decían que iban para GYE.
Arreglé algunas cosas en la oficina y me fui a casa, no estaba bien.
Quien es y fue Ricardo Maruri, al menos para mí y desde mi
óptica, fue un hombre sabio al que algunas personas le pusimos atención y
pudimos aprender de él. Hace muchos años
empecé a ver películas, el tío Rick me llevó algunas veces al cine Inca en el
barrio del centenario GYE en los 80’s, íbamos a pie, eran otros tiempos,
gracias a él en los 90’s me hice fan de Stanley Cubric y vi muchas películas de
cine clásico y de culto. Pasaron los
años y cada vez que conversaba con él, en cada conversación aprendía y conocía
un poco más de todo, cualquier tema, el principio el tema de las películas, con
el tiempo la música. La música Brasilera, Chico Buarque, Tom Jobim, etc.
Para una persona como yo que nunca he estado bien adaptado a
la sociedad conversar con él era como una suerte de oasis, me escuchaba,
siempre me recomendaba nuevos libros, desde Aristóteles hasta Welches. Conversar y conversar al compás de las
cervezas, conversando del paisaje, de la belleza del árbol de grosellas, de la
vida, de cómo se comporta la familia, como actuamos nosotros, etc.
Llegó un día en el que podíamos comparar música,
recomendarnos libros, una conversación más de amigos, ya no tanto de Jedi y
Padawan, conversaciones que se extendían por horas, y siempre me impresionó que
a pesar de todo su conocimiento y reflexión, siempre se mantenía humilde, cual
maestro taoísta… eso siempre me impactó, eso y sus bromas inesperadas que
hacían que una conversación densa tome un respiro. Tomamos mucha cerveza, y gracias a él aprendí
una de las lecciones más importantes de mi vida “no puedes cosechar todo el
tiempo” refiriéndose a una frustración creativa que tenia, un bloqueo, y me
comentaba que necesitaba tiempo para sembrar nuevos conocimientos y tiempo para
que se maduren, luego de eso podría volver a crear.
| reunión oct 2012. De Izq a Der. Ricardo, Hernán, Mónica, Paula, Gabro y Pablo. | Tomada por MAT49. |
Interesante y brillante, nunca me juzgó por nada, la risa contagiosa,
el sarcasmo preciso en el momento exacto.
La generosidad, la sensibilidad, el cariño y mil cosas más. Cosas negativas como tenemos todos, pero para
mí lo positivo siempre pesó más, pensaba en él como F. Hölderlin un poeta que
fue reconocido muchos años después de su muerte, como si hablara con un nuevo
filósofo, disfrutaba de sus reflexiones, vernos como humanos, vernos como
pensadores, yo tratando de arreglar el mundo y él mostrándome que “el mundo es
lo que es” y que aprenda más tolerancia.
Un hombre bueno, un alma noble, un caballero, un maestro, un tío y un amigo. Gracias y nos volveremos a encontrar. Y como me dijo Evita, a personas como tú no se las llora, se celebra el haberlas conocido.
Mañana será otro día, tal vez mejor que hoy... Qué me traerá el cambio de piel...